La forma de la distancia
Si pudiera entrar en ti, las estrellas perderían el hábito del ruido, las amapolas flotarían despacio y el trigo aprendería otros colores. Si alcanzara tu esencia, detendría mi prisa, mezclaría barro y fuego entre las manos hasta entender la forma de tu sonrisa. Si supiera llegar a ti, no temblaría tanto en la distancia corta, ni escondería en palabras pequeñas todo lo que nunca digo. Porque basta tu nombre para alterar el aire, y basta tu ausencia para que el día pese más de lo debido. En tu caos encontré mi grieta, en tu huida, la intemperie; hay personas que pasan como un relámpago silencioso y dejan la noche distinta. Ahora sé que no todo lo bello permanece, pero incluso lo que se va puede dejar luz suficiente para aprender el camino de vuelta.