LA VOZ


LA VOZ

Parece que llueve y el armario no tiene ganas de cambiar de ropa. Sea invierno o verano, las ganas son siempre las mismas. Ni el frío, ni el calor es capaz de cambiar las mantas, las raíces embisten a una voz de ultratumba. Para cuando el otoño lo sepa, las castañas habrán perdido su fuego y el verano su brisa...Que nada obligue y todo sea una bonita sonrisa. Qué nunca se apague tu voz

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